lunes, 23 de marzo de 2015

Codices Mayas

Los códices mayas son libros escritos antes de la conquista española del continente y muestran algunos rasgos y cálculos matemáticos y astronómicos de la civilización maya. En su escritura se emplean caracteres jeroglíficos.
Los mayas desarrollaron su papel en una era relativamente temprana, hay pruebas arqueológicas del uso de cortezas desde inicios del siglo V. Ellos lo llamaban huun, que era superior en textura, durabilidad y plasticidad al papiro egipcio.

El Códice de Dresde está guardado en la Sächsische Landesbibliothek (SLUB), la biblioteca estatal en Dresde, Alemania. Desde el punto de vista artístico, se ha considerado que el Códice Dresde, es el más bello de los tres manuscritos mayas que se conocen, debido a la claridad de sus trazos y a la cuidadosa disposición de los textos.

Al igual que el códice Dresde pudo haber sido enviado a Carlos I de España por Hernán Cortés, junto al Quinto Real. En la primera carta de relación, Cortés describe:"Más dos libros de los que acá tienen los indios". López de Gómara en su crónica describe que "pusieron también con estas cosas algunos libros de figuras por letras, que usan los mexicanos, cogidos como paños, escritos por todas partes. Unos eran de algodón y engrudo, y otros de hojas de metl, que sirven de papel; cosa harto de ver. Pero como no los entendieron, no los estimaron." Cuando se envió la primera carta, la expedición de Cortés ya había tenido intercambios con los mayas en la isla de Cozumel, y con los mayas chontales después de la batalla de Centla.

El Códice de París o Peresianus, es uno de los códices mayas que aún se conservan, recibió ese nombre por encontrarse en la Biblioteca Nacional e París. Su estado de conservación es deplorable y muchas páginas han perdido los textos e imágenes superiores e inferiores.
Se trata de un códice pequeño en comparación con los demás aunque originalmente contaba con 24 páginas de las que dos se perdieron y en otras tantas el deterioro es casi total.El mal estado podría deberse al ambiente y humedad en el que se conservó, además de la falta de atención en la biblioteca de París, que lo adquirió en 1832, pero cuyos bibliotecarios no lo cuidaron, al punto que estuvo extraviado por algún tiempo.

A pesar de que los otros tres códices ya habían sido encontrados desde el siglo XIX, el Códice de Grolier se dio a conocer en 1971. Se dijo que este cuarto códice maya fue encontrado en una cueva en la sierra de Chiapas en 1965 junto a otros objetos perecederos como una máscara de madera y una caja tallada también en madera. Perteneció al doctor José Sáenz quién se los mostró al mayista Michael Coe en el club Grolier de Nueva York, por lo cual se le conoce con este nombre. Su aparición fue como una bomba.
Dos años después, en 1973, el investigador norteamericano Michael D. Coe publicó el facsímil del documento en un libro editado por el Grolier Club con el título 

No hay comentarios:

Publicar un comentario